Era tema de conversación casi obligada entre muchos vecinos de barrios populosos, con serias dificultades para hallar un espacio de estacionamiento en las calles de la ciudad de Buenos Aires. Cada vez se registraban más y más lugares reservados para personas con discapacidad. La duda, claro está, nada tenía que ver con la necesidad de que una persona en esas condiciones cuente con un espacio reservado debidamente, pero llamaba poderosamente la atención la enorme cantidad de “cajones” señalados en amarillo en el asfalto, acompañados de postes indicadores con el número de la patente del automóvil autorizado. Llegaron a detectarse hasta cuatro de esos espacios por cuadra. Tras una auditoría realizada por el gobierno porteño se decidió anular casi 300 de esos espacios de uso público. El análisis de los datos oficiales revela cifras tan curiosas como preocupantes: el 76% de esos permisos estaban vencidos, el 11% de los titulares había fallecidos y el 13% restante eran falsos o no se contaba con registro de su existencia. No estaba desacertada, entonces, la sospecha de los vecinos. El espacio público, una vez más, estaba siendo usufructuado por vivillos a los que, también hay que decirlo
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View all signals →En la previa del decisivo duelo de semifinales entre el Bayern de Múnich y el Paris Saint-Germain, una curiosa imagen llamó la atención de la prensa europea. Varios jugadores del conjunto alemán lucían pequeños trozos de cinta adhesiva en sus orejas, lo que llevó al diario L’Équipe a plantear una pregunta intrigante: ¿qué se esconde detrás de estos discretos parches? Lejos de tratarse de una moda o de una solución para proteger pendientes —como podría sugerir el caso de Alphonso Davies, quien lo lleva solo en una oreja—, la respuesta es mucho más sofisticada. Se trata de una innovadora técnica médica orientada a la prevención de lesiones. El método consiste en extraer pequeñas muestras de sangre del lóbulo de la oreja antes e incluso durante los entrenamientos. Estas muestras permiten medir en tiempo real dos indicadores clave: el lactato y la creatina quinasa. Gracias a estos datos, el cuerpo técnico puede evaluar con precisión el nivel de fatiga muscular y el estrés físico de cada jugador. Según explicó el diario Bild, este sistema permite al entrenador —actualmente Vincent Kompany— conocer con exactitud el estado físico de sus futbolistas en cada momento del entrenamiento. La cr