En un deporte esencialmente colectivo como el fútbol, las individualidades suelen marcar la diferencia en los momentos decisivos. De cara a los playoffs, los equipos clasificados afinan detalles y depositan buena parte de sus esperanzas en aquellos jugadores capaces de romper esquemas, desequilibrar defensas y cambiar el rumbo de un partido en cuestión de segundos. Rengifo, el crack verde En Atlético Nacional, todas las miradas apuntan a Juan Manuel Rengifo. Con apenas 21 años, el talentoso jugador ha demostrado personalidad para asumir responsabilidades. Su capacidad para encarar, asistir y rematar desde media distancia lo convierten en una de las armas más peligrosas del conjunto verdolaga. Parra, figura del Inter En el Inter de Bogotá, la ausencia de Dereck Moncada —quien partió hacia el FC Lugano— deja un vacío importante. La responsabilidad recae ahora sobre Kevin Parra, un jugador desequilibrante, con buen regate y visión de juego, llamado a liderar el ataque en esta fase definitiva. Muriel, el rey tiburón El Junior de Barranquilla confía en la jerarquía de Luis Fernando Muriel. Su experiencia internacional, potencia física y olfato goleador lo convierten en un jugador determ
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