Fieles a una costumbre que es casi ya una tradición mundialista, miles de aficionados japoneses dejaron impecables las gradas del estadio de Dallas tras alentar a su selección en el debut contra Países Bajos, y recordaron que recoger lo que se ensucia forma parte de la “cultura japonesa”. Como en otros grandes eventos deportivos, los seguidores nipones en el Mundial 2026 volvieron a quedarse en el estadio tras el empate 2-2 para asegurarse de dejarlo tal como lo encontraron, y recogieron meticulosamente la basura en bolsas plásticas azules. Es un hábito que se adquiere en la escuela primaria, explica a la AFP Eita Tanaka, un aficionado japonés que lo resumen con el lema básico de que “ hay que pensar en los demás”.