El canciller alemán, Friedrich Merz, modifica su posición y respalda las posturas más beligerantes de Francia frente al gigante chino. A cambio, Merz consigue el respaldo de Macron para 'flexibilizar' la eliminación de la venta de nuevos vehículos con motor de combustión en 2035 La UE y China se dan hasta octubre para cerrar un acuerdo comercial sin amenazas de usar los minerales críticos como arma Aunque en el Consejo Europeo del pasado junio los 27 países de la Unión Europea decidieron afrontar los desequilibrios macroeconómicos globales con una respuesta basada en “la unidad europea y el diálogo con nuestros principales socios económicos”, en clara referencia a China , el gigante asiático vuelve a estar en el ojo del huracán tras la reunión entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz. Hasta ahora, Alemania se había posicionado en un punto intermedio, lejos de los más duros como Francia, Italia, Países Bajos y Polonia, y más cercano a países como España y Grecia, que habían optado a favor de “seguir diversificando su comercio, reduciendo riesgos ( derisking ), disminuyendo sus dependencias y reforzando su autonomía estratégica” sin entrar en una confrontación con China.